Mindset Para Mamás Católicas
Este Podcast está diseñado exclusivamente para las mamás católicas que buscan cultivar un mindset positivo y espiritual en su vida cotidiana. Descubriremos juntas como ser las mamás que nuestros hijos merecen sin dejar de ser las mujeres que Dios creo.
A través de reflexiones inspiradoras, consejos prácticos y entrevistas edificantes, te acompañaremos en el viaje de fortalecer tu mentalidad, encontrar la alegría en los desafíos y descubrir cómo la fe puede ser tu guía para ser una mamá feliz y llena de gracia. ¡Prepara tus audífonos y tu café, porque aquí compartiremos todo sobre ser mamás con un toque de fe!
Mindset Para Mamás Católicas
76. ¿Fallaste otra vez? 5 pasos para retomar hábitos sin culpa.
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
¿Sientes que cada vez que fallas… tienes que empezar desde cero?
En este episodio de Mindset para Mamás Católicas, hablamos de algo que muchas mamás viven en silencio: la culpa después de fallar y cómo eso afecta tu constancia, tus hábitos y tu paz interior.
Descubrirás por qué el problema no es fallar… sino lo que haces después de fallar.
Aprenderás 5 pasos prácticos para:
- Retomar hábitos sin culpa
- Dejar el perfeccionismo y el “todo o nada”
- Volver a empezar sin sentir que fracasaste
- Construir constancia en medio de la maternidad
- Ajustarte a nuevas temporadas sin perder el enfoque
Este episodio es para ti si te sientes cansada de empezar una y otra vez… y quieres finalmente sostener hábitos de forma realista, con fe y con paz.
Porque no se trata de hacerlo perfecto…
👉 se trata de volver.
¿Te sientes abrumada tratando de balancearlo todo?
No tienes que hacerlo sola!
Cada semana recibirás un mensaje que te ayudará a reenfocarte, organizarte y volver a lo esencial: Dios, tu familia y tu paz interior.
¡Además, recibirás recursos exclusivos de nuestro podcast y talleres y acceso anticipado a nuevos contenidos!
(Click Aqui )
Y si quieres estar en contacto todo el tiempo, unete a nosotras en:
✨ FB business page
www.facebook.com/lilianacontreli
✨ Instagram
www.instagram.com/lilianacontreli
https://ca.pinterest.com/LilianaContreli/
Welcome And The Perfection Trap
What To Do After Failure
Seasons Change, Routines Must Adjust
Falling Does Not Erase Progress
Guilt Is The Silent Quitter
Escaping The All Or Nothing Pattern
Five Fast Steps To Restart
God Is Close When You Fall
Share, Subscribe, And Goodbye
SPEAKER_00¿Eres de esas mamás que mientras rezan el rosario también piensan en lo que cocinaran para la cena?¿O mientras trabajas, estás pensando en tus hijos?¿O mientras estás con tus hijos, solo piensas en que necesitas tiempo para ti? Entonces llegaste al lugar correcto. Bienvenida a Mindset para mamás católicas. Aquí vamos a reír y crecer juntas mientras aprendamos a cuidar de nuestra salud espiritual, física y mental. No importa si estás lidiando con pañales, berrinches o con teenagers incomprendidos, Y un poquito de caos organizado. Sintoniza cada semana Mindset para Mamas Católicas y únete a esta aventura celestial. Muy buenos días, te doy la bienvenida a Mindset para mamás católicas. Mi nombre es Liliana Contreras y créeme, me siento súper, súper bendecida por tenerte el día de hoy aquí. El día de hoy me gustaría que te preguntaras algo.¿Cuántas veces has dejado algo bueno, algo positivo, algo importante para ti, no porque no pudieras hacerlo, sino porque no te salió perfecto o no pudiste sostenerlo y entonces sentiste que habías fallado? Hay algo que casi nadie nos dice cuando intentamos hacer algún cambio en nuestra vida. Lo difícil no es empezar, lo difícil es mantenerse o continuarlo después de fallar. Créeme, todas hemos estado ahí. Empiezas a levantarte temprano con mucha emoción, con mucha motivación y de pronto un día ya no puedes hacerlo. Porque se te enferma un bebé, porque los vecinos hicieron su escándalo, tal vez tú misma te sentiste mal, no sé,¿no? O empiezas a orar y de pronto pasa un día y ya no lo haces, y pasa otro y ya no lo haces. Y así se van pasando los días y nomás no puedes retomarlo. O empiezas a organizarte, por fin tienes un sistema que te sirve, que te funcione en tu casa, pero sin darte cuenta qué pasa, regresa al Y entonces apareces a vos.¿Ya ves? Otra vez fallaste. Nunca vas a cambiar.¿Para qué lo intentas si de plano nunca lo vas a lograr? Y poco a poco no solo vas dejando el hábito, sino que también empiezas a dudar de ti. Pero hoy quiero que escuches algo con mucha claridad y bien bien fuerte. El problema no es fallar. El problema es lo que hacemos después de fallar. Y el día de hoy vamos a hablar de esto, cómo retomar sin culpa, pero sobre todo con una mentalidad diferente, porque esa es la verdadera clave para sostener hábitos en la vida.¿Estás lista? Perfecto, ponte cómoda porque vamos a comenzar. Como ya te he comentado en otras ocasiones, bueno, estoy esperando a mi bebé número 6 y sinceramente hay algo que he estado viviendo muy personalmente, sobre todo en las últimas semanas. Por supuesto, este embarazo me ha confrontado de una forma muy interesante, creo yo. No solo físicamente, obvio, yo sabía que iban a haber cambios, que pues es imposible que tu cuerpo se quede igual cuando estás embarazada,¿verdad? Pero más allá de eso, han cambiado mucho mis rutinas, mi energía, mi forma de organizarme, mi alimentación, mi ejercicio. mi ritmo de vida, o sea, prácticamente todo. Y he tenido que enfrentar algo que si te soy bien honesta, no es fácil. El tener que aceptar que ya no puedo hacer lo mismo que hacía antes,¿no? Es increíble como algo que es, a lo mejor puede ser tan obvio y tan simple, es tan difícil aceptar,¿no? Que no tengo la misma energía, que no tengo el mismo ritmo y que tampoco puedo hacer las cosas de la misma manera,¿no? Y ahí es donde empieza mi lucha interna. El querer seguir como antes, el frustrarme porque no puedo, porque siento que esté fallando y porque siento que estoy perdiendo el control. Y en medio de todo eso, por supuesto, aparece la culpa,¿no? Esa sensación, esa vocecita que me dice, es que debería poder hacer más. Antes lo hacía mejor. No estoy siendo constante. Y en medio de todo esto, me di cuenta de algo muy importante. No es que esté fallando. Es que estoy en una temporada que requiere muchos ajustes. Y esto no nada más pasa en el embarazo. Esto también pasa cuando te enfermas, cuando hay cambios en casa, cuando empiezas con un nuevo trabajo cuando tus hijos entran en otra etapa o simplemente cuando la vida cambia de verdad no sabes la cantidad de veces que he escuchado otras mamás hablar de lo mismo es que antes podía hacer más cosas es que antes tenía más energía o incluso hablando específicamente del tema de perder peso no es que incluso antes comía mucho peor y no subía de peso no o sea y nos vamos comparando con un antes que ya no existe porque todo cambia nuestro cuerpo de entrada cambia pero también nuestras circunstancias en nuestros hijos nuestra salud etcétera y si no aprendemos a ajustar terminamos sintiendo que siempre estamos fallando por eso hoy quiero hablarte de algo que puede cambiar completamente es cómo vives tus hábitos en el día a día cómo retomarlo sin culpa y cómo hacerlo sobre todo con una mentalidad porque tal vez no necesitas empezar desde cero sólo necesitas aprender a volver de una manera diferente recuerdas romano 12 2 cambia tu manera de pensar para poder cambiar tu manera manera de vivir. Déjame hablarte ahora del error que todas cometemos. Creemos que fallar es retroceder. Esta idea es bien común,¿no? Y muchas de nosotras la llevamos sin darnos cuenta. Fallar significa retroceder. Que si hoy no hiciste lo que te propusiste, entonces ya perdiste el avance. Que si rompiste con la rutina, entonces tienes que empezar desde cero. Y eso poco a poco va desgastando nuestra motivación. Porque empezamos a sentir que todo depende de hacerlo perfecto. Y que cualquier error invalida todo lo demás. más pero eso no es verdad ni en la práctica ni en la vida espiritual proverbios 24 16 nos dice porque aunque caiga siete veces otras tantas se levantará escuchaste bien no dice que el justo no cae dice que se levanta la caída no define a la persona lo que define es que regresa que se levanta que vuelve a intentarlo y aquí hay algo súper importante que necesitamos entender fallar no es retroceder rendir Decidirte sí lo es. Porque cuando tú fallas pero regresas, pero lo vuelves a intentar, entonces tu carácter se fortalece, tu humildad crece, tu constancia se entrena. Pero cuando fallas y dices, ok, ya no vale la pena, no lo voy a volver a intentar, y te detienes, entonces ahí es donde está el problema. Incluso en nuestra iglesia eso está muy claro. El catecismo nos recuerda que el camino cristiano es un proceso, no un acto perfecto. En el numeral 1428 del Catecismo dice, la conversión es una tarea ininterrumpida para toda la vida. Es decir, no es que cambies una vez y listo, es que vuelves una y otra y otra vez. Y si lo piensas bien, esto aplica también para tus hábitos, tu organización, tu vida diaria. No se trata de hacerlo perfecto todos los días, se trata de esto, de no dejar de volver a ellos, a tus hábitos, a todas esas cosas que te van a llevar a la santidad. No dejar de intentarlo, no dejar de perseverar los santos lo entendían muy bien hay una frase de san josé maría escriba que decía comenzar es de todos perseverar es de santos ves la perseverancia no tiene que ser perfecta es una perseverancia que cae que se cansa que se desordena muchas veces pero que regresa y aquí viene algo que te puede liberar muchísimo no estás empezando desde cero cada vez que fallas estás empezando desde la experiencia desde lo que ya aprendiste desde lo que ya intentaste desde lo que ya viviste y esto definitivamente es avanzar aunque muchas veces no se siente así número 2 la culpa el enemigo silencioso de la constancia muchas veces no abandonas por falta de disciplina, sino por exceso de culpa. Porque la culpa te hace creer que tienes que empezar perfecto, que si ya fallaste, pues entonces ya se perdió todo, que ya no vale la pena seguir. Y entonces haces lo que es más fácil, aunque no es lo mejor,¿no? Que es soltarlo y decir, bueno, yo no lo intento y ya,¿no? Recuerda que hemos hablado en otras ocasiones que este es un mecanismo de la mente para protegernos,¿no? Cuando tú estás haciendo algo que implica salir de tu zona de confort, que implica hacer algo diferente, que implica enfrentar tal vez con algún miedo etcétera por supuesto tu cerebro te va a proteger y te va a mandar señales así como que no vale la pena esto es muy difícil mejor lo intentamos el próximo año no sé es la forma en la que estamos creadas es la forma en la que nuestro cerebro funciona pero eso no significa que no lo puedas cambiar tanto tomás de aquino hablaba del orden de las virtudes él decía que la virtud no es perfección inmediata es repetición con intención y eso es exactamente lo que necesitas aprender a volar volver con paz y con intención y si te fijas también en otros episodios lo hemos mencionado la forma de cambiar tus pensamientos la forma de reentrenar tu cerebro es a base de repetición obviamente repetición con intención no de hacer cosas buenas de hacer cosas positivas de hacer cosas con otra mentalidad el salmo 103 8 que nos dice el señor es tierno y compasivo es paciente y todo amor y créeme así te mira dios no con No con impaciencia, con misericordia. Y cuando tú empiezas a mirarte así también, algo cambia. Te levantas más rápido. Sueltas el perfeccionismo. Dejas de castigarte. Empiezas a sostener. Número 3. El patrón oculto. O todo o nada. Este es uno de los patrones más comunes en las mamás que quieren hacer cambios reales. O lo hago perfecto o no lo hago,¿no? Por ejemplo, si no puedo dar 20 minutos, entonces mejor no oro. Si no puedo hacer toda mi rutina, pues entonces mejor la dejo,¿no? O si ya rompí la semana, pues mejor empiezo el próximo lunes o el próximo mes o el próximo año. Y créeme, esto no es disciplina. Esto es perfeccionismo disfrazado. Y el perfeccionismo no construye hábitos, los destruye. Porque hace que cualquier pequeña falla que tengas se sienta como un fracaso total. total. La mentalidad que sí funciona es continuidad imperfecta. Si tú quieres sostener hábitos, necesitas cambiar esto. Necesitas cambiar el pensamiento de hacerlo perfecto a continuidad imperfecta. Esto es lo que realmente construye la constancia, la repetición imperfecta. El saber y aceptar también que no todos los días son perfectos, no hay semanas ideales, pero es importante regresar sin importar lo que hay alrededor,¿no? Por ejemplo, dejaste de hacer tu rosario tres días, no hay problema, regresa el día de hoy. Tus planes no salieron como estaban programados en tu agenda. Ok, escoge una prioridad y enfócate en ella. Esto parece poco, pero en realidad es todo, porque estás entrenando algo más importante que el hábito. Estás entrenando tu identidad como alguien que no se rinde, como alguien que se puede adaptar, como alguien que es capaz de cambiar su manera de pensar para cambiar su manera de vivir. La meta no es no fallar, no es hacerlo perfecto, no es nunca salir irte del plano. La meta es convertirte en esa mujer que siempre regresa, que siempre lo intenta, que cada vez que se cae, se levanta. Es decir, que no te quedas ahí. Ok, sí, te vas a desordenar, pero también te vas a reacomodar. Te vas a sentir cansada, frustrada, etc. Ok, pero no te vas a rendir. Y eso, mi querida hermana en Cristo, eso es constancia real. Vemos ahora de cómo retomar sin culpa y de manera rápida. Te quiero dejar esta forma práctica que te ayude porque muchas veces no necesitas motivación. Lo que necesitas es claridad, es saber qué hacer. Así que déjame darte cinco pasos para volver a tu rutina, a tu hábito, a lo que necesites. Número uno, reconoce sin juzgar. En lugar de decir, ya fallé otra vez, siempre hago lo mismo, piensa o di, hoy no lo hice, está bien, pero mañana lo voy a retomar. Esto parece pequeño, muy simple, tal vez hasta absurdo, pero cambia completamente tu energía. Reconocer no es castigarte, es ver con verdad y ver también con misericordia. Número 2. Haz lo más pequeño. Aquí es donde a veces nos equivocamos mucho,¿no? Queremos compensar el fallo haciendo más. Pero no necesitas hacer más. Necesitas regresar. Y para poder regresar de una forma fácil y sobre todo rápida, necesitas hacerlo más pequeño. Por ejemplo, si tú estás acostumbrada a 20 minutos de oración en el día y ya se te pasaron esos 20 minutos, ok, 5 minutos. 5 minutos de silencio, 5 minutos antes de recoger a tus hijos o antes de empezar a trabajar o durante tu lunch. Pero hay Hazlo cinco minutos. Lo importante no es cuánto haces, es que rompas el ciclo de dejar de hacer y regreses. Número tres, actúa el mismo día si es posible. Este paso es clave, porque el mayor error es este,¿no? De, ok, empiezo la próxima semana, o empiezo el próximo mes, o empiezo el próximo año. No, empieza el día de hoy, aunque sea pequeño, aunque no sea perfecto, aunque no tengas ganas, sobre todo aunque no tengas ganas. Como ya te dije, nuestro cerebro nos boicotea porque, pues, es la forma en la que nos protege. Entonces, o sea, a veces nos tenemos que ignorar. A veces nos tenemos que engañar a nosotras mismas un poquito,¿no? Así como que, ay, toda la rutina no sé, todo el ejercicio, qué flojera ok, entonces, bueno, yo lo personal te soy honesta, cuando no tengo ganas de hacer ejercicio digo, bueno, voy a modificar o voy a tomar más descansos o nada más voy a hacer la mitad, pero ya una vez que empiezas lo difícil es apretar el plate definitivamente, porque ya una vez que empiezas dices, bueno, ya, no, terminas y acabas y créeme que al final te vas a sentir súper, súper bien, pero de verdad es importante que actúes lo antes posible, la constancia se construye en el hoy, no en el lunes perfecto o en el día perfecto. Número cuatro, decide antes. Y aquí también te lo vuelvo a decir, no esperes a sentir llenas, no. Ten claro qué hacer cuando fallas. Tú te conoces, estoy segura que no es la primera vez que fallas o que interrumpes o que dejas de hacer algo. Tú sabes qué te pasa o qué es lo que, cuáles son los pensamientos que tienes alrededor de todo eso,¿no? Entonces, lo que necesitas es un plan B. Por ejemplo, si no hago todo mi rosario completo, bueno, entonces haré un misterio O si no como saludable, si tuve un fin de semana tremendo en el que la verdad abusé de los carbohidratos y el azúcar y demás, entonces al día siguiente voy a empezar con un vaso de agua y un shake súper saludable,¿no? O sea, esto es tener un sistema, esto es prever, vas a fallar, pero es importante que sepas, ok,¿qué voy a hacer para levantar? Y número cinco, cierra el ciclo con paz, no con culpa. Después de retomar, ya no te castigues, no te reclames, no te exijas más. Simplemente reconoce, volví y eso cuenta. Y mucho.¿Qué nos dice la segunda carta a los Corintios 12.9? Pero el Señor me ha dicho, mi amor es todo lo que necesitas, pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad. Es en tu debilidad, en ese momento donde fallaste, donde puedes elegir volver. Y esto tiene muchísimo valor. Recuerda, Dios nos crea con todo su amor, con todo su amor. Pero también parte de este amor es esa libertad tan hermosa que nos da para elegirlo a él. Y es en esos momentos de debilidad cuando tú puedes elegir cómo vas a levantarte o si vas a levantarte. Si te vas a quedar sentada, te vas a quedar ahí tirada o te vas a levantar. Te vas a agarrar bien fuerte en la mano del Señor y vas a volver a intentar. Tal vez hoy sientes que has fallado. que no ha sido constante, que empezaste algo y no lo terminaste, que otra vez te saliste del plan. Y si te soy honesta, créeme, esto te va a volver a pasar porque la vida va cambiando. Ni tu vida ni la de nadie es estática. Las etapas cambian. Eres mamá y eso ya implica vivir ajustando todo el tiempo. Pero eso no significa que estás fallando. Significa que estás viviendo. Y en medio de esta vida real, Dios no te está pidiendo perfección. Te está invitando a algo mucho más profundo, a volver a volver cuando te cansas a volver cuando te desordenas a volver cuando sientes que ya no puedes más este salmo el salmo 34 18 me encanta porque de verdad creo que es hermoso porque nos dice el señor está cerca para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y que han perdido la esperanza el señor está cerca para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y que han perdido la esperanza que hermoso salmo te invito a que lo escribas y lo pongas cerca de ti porque este salmo nos recuerda que Dios está cerca de nosotras no dice que está cerca de los que lo hacen perfecto de los que nunca fallan o de los que nunca se caen no dice que está cerca de quienes lo necesitan y a veces se nos olvida esa gran verdad Dios no se cansa con nosotras Dios siempre está ahí listo para ayudarnos para apoyarnos para consolarnos para levantarlos de verdad espero que te quede con esta verdad no eres una mujer inconstante eres una mujer que está aprendiendo a sostener y esto toma tiempo toma práctica toma muchas caídas y muchos volverse a levantar así que hoy no empieces perfecto simplemente empieza de nuevo Y si este episodio te ayudó, por favor, compártelo con otra mamá que sientas que necesita escuchar esto hoy. Te invito a que te suscribas a nuestra lista de correos. Estamos trabajando en algunas sorpresas. Yo espero que ya estén listas muy, muy pronto. Pero te invito a que te suscribas para que ni te pierdas los episodios del podcast, ni te pierdas una sorpresa muy, muy especial que tenemos preparada para este mes de abril. Que Dios y Nuestra Madre María Santísima te acompañen y nos escuchamos muy pronto.
UNKNOWNBye, bye.
Podcasts we love
Check out these other fine podcasts recommended by us, not an algorithm.
The Catholic Coaching Podcast
Erin and Matt Ingold